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Este taller propone utilizar la cámara como
instrumento de exploración de la propia imagen, la tarjeta de presentación
de nuestra identidad frente a los demás y a nosotros mismos. Usar
la cámara como espejo nos ayudará a afrontar el enigma de nuestra
imagen física, permitiéndonos desarrollar al mismo tiempo nuestra
expresión y autoconocimiento. Mediante ejercicios instrumentales
buscaremos aumentar la eficacia y el "brillo" de la expresión, dar
visibilidad a la actuación y desacralizar el vínculo con la cámara
(torpeza, timidez, solemnidad, intimidación, sobreactuación, afectación).
Finalmente, la visualización del trabajo realizado acelerará el
proceso de aprendizaje, entrenando nuestra mirada.
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