Me gustaría poder adentrarme en todos los movimientos del cuerpo, no sólo los que lo hacen cambiar de posición. Por cada movimiento de danza que hace nuestro cuerpo, otros mil se suceden hacia nuestro interior. Sin escucharlos es dificil que el cuerpo hable con toda su riqueza y sensibilidad.
Propongo un acercamiento al interior del cuerpo, donde se asienta la posibilidad de cada uno de nuestros movimientos. Buscaremos una armonía entre lo que el cuerpo hace al bailar y las capas más profundas (músculos, huesos, tendones), que le dan sensibilidad, latido y realidad.
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