Re-conocer el cuerpo para movilizarlo. Entender sus herramientas para protegerlo, para conservarlo, para que nos ayude a bailar de manera más fluida y libre. Desbloquear las articulaciones y relajar la musculatura para trabajar con fuerza pero sin tensión. Encontrar texturas, cualidades, matices que alimenten nuestra danza.
Este es el objetivo. Para ello usaremos pautas de improvisación que nos ayuden a identificar sensaciones corporales que trasladaremos luego a la parte más técnica y estructurada de la clase. Terminaremos con una pequeña coreografía con la que experimentar bailando aquello que aprendimos.
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