EL CUERPO NUESTRO DE CADA DÍA
Esta es una invitación a reinventar el día a día a través del juego y la creación. Nuestra vida cotidiana se construye a través de situaciones, momentos y lugares anodinos; pequeñas acciones y gestos mínimos repetidos tantas veces que quedan inmersos en una monotonía insulsa y sin emociones.
Los invito a levantar el “piloto automático” y recrearnos en nuestra cotidianeidad; abrir la percepción a los espacios urbanos: ver la casa, el barrio, el lugar de trabajo en términos de color, de luces y sombras; danzar recorridos y mapas, jugar otras escenas.
Se trata de abrir nuestra sensibilidad hacia la riqueza de lo aparentemente insignificante y encontrarnos con una mirada nueva que da nuevo significado a nuestro día a día.
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